Hace algunos meses, pasé por delante de esta tienda caminando por Gran Vía acompañado de mi madre, y a pesar de sus vistosos letreros, lo que nos hizo volver la cabeza hacia ella fueron los olores que despide. Como cuando pasas por delante de una tahona o una pastelería, las fragancias mezcladas de los distintos jabones nos atajeron al interior. En Enjabonarte el placer, no obstante, va mucho más allá de lo olfativo: es mundo lleno de colores y formas. En esta empresa, que ya tiene varias franquicias por distintos puntos de España, se cuida mucho el diseño de los jabones, y los resultados son realmente vistosos. Pero lo más importante es
Comentarios recientes
hace 10 horas 45 mins
hace 10 horas 55 mins
hace 10 horas 56 mins
hace 10 horas 56 mins
hace 10 horas 56 mins
hace 10 horas 57 mins
hace 10 horas 57 mins
hace 10 horas 58 mins
hace 10 horas 58 mins
hace 10 horas 58 mins